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Enfrijoladas cremosas, con base de caldo

  • Foto del escritor: Sara Lavanda
    Sara Lavanda
  • 27 abr 2020
  • 4 Min. de lectura

No hay combinación que me guste más que los fríjoles con jitomate bien molidos y sazonados con un delicioso caldo de carnes blanca o roja, o verduras, o sólo hierbas, para mis enfrijoladas, en vez de usar cremas o leches. El caldo que yo uso para esta receta es sólo un ejemplo para darte rienda suelta y elijas los sabores de tú quieras para el caldo que vayas a usar como base de muchos platillos, desde enfrijoladas, arroz, salsas y otras sopas como la de cebolla.





RECETA

Rinde para 6 enfrijoladas aprox.


¿Qué necesitamos?


Alimentos y condimentos o especias


Caldo

  • 1 L de agua

  • ½ pechuga de pollo sin piel y sin hueso (opcional)

  • 3 ramas de cilantro y/o perejil

  • ¼ de cebolla

  • 1 diente de ajo

  • 1 zanahoria

  • 1 calabaza


Enfrijoladas

  • 1 ½ t de fríjoles refritos

  • 1 ½ o 2 jitomates

  • 1 rebanada de cebolla

  • 2 t de caldo

  • 1 cdta comino

  • Sal y pimienta

  • 6 tortillas de maíz

  • Aceite para freír las tortillas (opcional)


Para el relleno y decoración

  • Pollo deshebrado o rebanadas de queso panela

  • Aguacate

  • Crema

  • Queso cotija rallado

  • Cebolla rebanada al gusto


Herramientas de trabajo

  • 1 tabla para picar

  • Cuchillo

  • 1 olla o cacerola

  • 1 sartén

  • 1 cucharón

  • 1 cuchara para probar sazón

  • 1 cuchara para quitar toxinas de carne

  • 1 pala o cuchara

  • 1 plato pequeño con servitoalla para las tortillas

  • 1 batidora de inmersion o licuadora

  • Tazas y cucharas medidoras


¿Cómo lo preparamos?


Caldo

  • Ponemos a hervir el agua en la olla a fuego alto y lavamos las verduras para picarlas del tamaño que deseemos. Limpiamos bien la pechuga.


Mise en place del #caldito exprés.

Es bueno tener en cuenta que estas verduras nos las podemos comer después con el caldito y un poco de arroz, o como guarnición de un platillo principal. Por lo que su tamaño importa. Recuerda que mientras más pequeñas, es posible que se deshagan porque se cocinan más rápido.

  • Cuando empiece el hervor agregamos todos los ingredientes. Tapamos y bajamos la flama a media o baja, queremos que todos los sabores se integren en una cocción lenta.



  • Pasados 10 minutos revisamos el caldo y sí lo realizaste con pollo, es posible ver en la superficie una capa con burbujas color gris, son las toxinas de la carne y las quitamos con una cuchara. Hacemos esto cada vez que revisemos el caldo.


#Caldo con muy pocas burbujas con materia gris.


  • Al revisar el caldo, podemos rectificar su sazón, la cantidad de agua que tiene y la cocción de los ingredientes. Cuando éstos estén tiernos le apagamos al caldo.

  • Mientras picamos el jitomate y la cebolla que vamos usar para hacer las enfrijoladas.




Mezcla de #fríjol para las enfrijoladas

  • Para freír las #tortillas calentamos suficiente aceite en la sartén, a fuego alto para que se vuelva más líquido.


Para freír las tortillas, éstas deben de estar suaves como recién salidas de la tortillería. Sí estuvieron en refrigeración sólo las calentamos juntas dentro de una servilleta de tela (para generar vapor) en el horno microondas, de 2 a 5 tortillas sólo es necesario por 25 seg.; cada horno calienta diferente así que lo mejor es ir de menos a más tiempo y probar. También se puede hacer en una sartén, sólo las mojamos un poco y cuidamos que no estén mucho tiempo para no dorarlas.

  • Una vez caliente, bajamos el fuego a ¾ y freímos una por una las tortillas. Con ayuda de una pala la arrastramos haciendo círculos, como queriendo esparcir el aceite con la tortilla en la superficie de la sartén y la volteamos para hacer lo mismo. Cada 2 tortillas puedes agregar un poco más de aceite.


No debe estar mucho tiempo porque entonces lo que habremos hecho es una crujiente tostada, si eso pasa, ¡sólo apártala para la cena!

  • Vamos colocando las tortillas en un plato pequeño con servitoalla para quitar el excedente de grasa.

  • En el mismo sartén colocamos la cebolla y el jitomate que hemos picado.



  • Una vez que el jitomate se haya desecho, agregamos las ramitas de cilantro y perejil que usamos en el caldo para no generar merma y aprovechar su sabor.



  • Enseguida añadimos los frijoles junto con el caldo y vamos revolviendo para incorporar los sabores.



  • Bajamos la flama completamente y con ayuda de una batidora de inmersión molemos todos los ingredientes haciendo una mezcla homogénea. Si lo que tienes es una licuadora, es mejor no agregar los fríjoles ni el caldo al jitomate con cebolla y hierbas, sino verterlo todo en la licuadora y moler bien.



  • Mientras molemos, en cualquiera de los dos casos, podemos verificar si le hace falta más caldo. Todo depende de que tan caldosa o espesa te gusta la mezcla para tus enfrijoladas.

  • Agregamos el comino y salpimentamos mientras hierve la mezcla.



  • Revolvemos y rectificamos el sazón con una cuchara.


#salsa de enfrijoladas #cremosa sin crema o leche.


Enfrijoladas

  • Tomamos una tortilla y la remojamos en los fríjoles para ponerla sobre el plato de manera extendida y rellenarla.



  • La rellenamos del pollo deshebrado o de queso panela o del ingrediente que más te guste. Repetimos el proceso con las demás tortillas.

  • Las adornamos con crema, queso cotija, cebolla y aguacate.



¿Algunas recomendaciones para servir?


Las enfrijoladas, enchiladas, tacos, sopes, tostadas, pozole, chilaquiles y demás ricuras mexicanas, es bastante común que las acompañemos con una ensalada básica de #lechugaiceberg o #lechugaromana, jitomate en rodajas, aguacate y cebolla; y a mi me encanta esto porque me recuerda a mi infancia. No obstante, considero importante variar las verduras que como y también me gusta cambiar la tradición por unas espinacas y acelgas en vez de lechuga, o unos #rábanos o #jícamas en vez de más cebolla para tener texturas crujientes y picante.

Sólo es cosa de jugar y atreverse a quitar y poner alimentos que aportarán no sólo diferentes nutrientes, sino también sensaciones que nos estimulan el proceso digestivo y el placer de comer. Iniciando con la acción de cocinar desde el simple deseo de comer algo que se nos antoja para saciar nuestra hambre.



¿Y si sobra?


Podemos almacenar esta deliciosa mezcla de frijolitos en el refrigerador en un contenedor hermético máximo por 2 días y también congelarlos por 3 meses aprox. En caso de calentarlos, es importante agregarles un poco más de caldo o en su defecto, de agua, y sal al gusto; los dejamos hervir por unos minutos y servir al instante para que no se consuman.


Recordemos que si no consumimos los fríjoles durante el periodo de refrigeración, los hervimos un poco y los volvemos a guardar para que se sigan conservando. Entre menos veces mejor, pues hacerlo tantas veces hará que pierdan cantidad y sazón. En ese sentido, yo me los comería todos con unas ricas tostadas, pero esa es otra historia.


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