Dip de Flor de Mayo
- Sara Lavanda

- 6 jul 2020
- 3 Min. de lectura
Con este refrescante #dip de #frijoles flor de mayo doy inicio a la Serie de recetas basadas en las comidas predilectas de nuestros padres elegidos.

Pensando en mañanas veraniegas.
Decidí presentar cada semana diferentes propuestas y en ésta me imaginé cómo sería disfrutar de un desayuno acompañada de Van Gogh, Bobby Berk y Maximiliano de Habsburgo, o acompañada de dos figuras femeninas que quiero mucho y han elegido a estos personajes: mi prima y Gertru.
Me pareció una buena idea agregar unos frijolitos para acompañar lo que comerían mis anfitriones: huevos revueltos, piña y café.
Y aunque los frijoles son un alimento que acostumbramos a comer negros de olla o bayos refritos. Esta vez me interesó compartir una receta que adapté con el tiempo de un libro argentino porque ofrece un sabor intenso, suave y crujiente.

RECETA
Rinde 2 porciones
¿Qué necesitamos?
Alimentos y condimentos o especias

Yo remojo durante toda la noche 1 t de frijol, previamente limpio y lavado, en 4 t de agua. Al día siguiente, lo escurro y lo hiervo a fuego bajo en 4 t o 5 t de agua con un poco de comino, aceite y sal, hasta que esté suave.
1 ½ t de frijoles enteros cocidos sin caldo
1 cebolla cambray
6 o 7 ramitas de perejil lavado y desinfectado
1 diente de ajo mediano
1 chile serrano
1 ½ cucharada de aceitunas negras o verdes sin hueso
1 cucharadita de comino
1 cucharadita de sal
1 limón sin semilla
1 cucharada de vinagre blanco
Herramientas de trabajo
1 tabla para picar
Cuchillo
Tazas y cucharas medidoras
2 tazones pequeños
1 tenedor
1 colador o escurridor
Desinfectante de verduras y frutas
1 contenedor
1 sartén pequeño
Cuchara o pala
¿Cómo lo preparamos?
Lavamos perejil, cebolla, limón sin semilla y chile serrano. Desinfectamos el perejil. Picamos finamente el ajo, el chile y el perejil desinfectado, las aceitunas en rodajas y la cebolla es al gusto.

Yo agregué algunas #alcaparras, sólo por nomás. No son parte de la receta.
Si nos parece muy #picante, lo mejor es desvenar el chile y/o disminuir su cantidad a la mitad. Por el contrario, si queremos que pique un poco más, agregar más chile o agregar uno más picoso. Aunque a mi parecer, con más picante puede perder el equilibrio de la cantidad de los ingredientes y con ello su sabor.
En un tazón machacamos a modo rústico con un tenedor los frijoles y agregamos el vinagre, el jugo del limón y el comino. Revolvemos incorporando los ingredientes, evitando que la mezcla se homogenice.
Las cantidades de los ingredientes ácidos para mi son perfectas. Aun así recomiendo agregar la mitad de ambas y al rectificar el sazón identificamos sí con esa cantidad está perfecto o le agregamos el resto.

#comino en polvo.
Continuamos con los ingredientes previamente picados y sazonamos con sal al gusto, rectificando el sabor de los ácidos y el comino.

Revolvemos.

Listo, aunque no se vea tan listo.
¿Algunas recomendaciones para servir?
Es una perfecta botana y guarnición para cualquier hora del día. Su sabor ácido y refrescante puede acompañar sabores menos exuberantes o incluso dulces que puedan atenuar o contrastar un poco su intenso dejo. Podemos comerlo al momento, aunque es recomendable guardarlo en el refrigerador media hora antes de su consumo.

¿Y si sobra?
Podemos guardarlo en un contenedor de vidrio dentro del refrigerador y comerlo al día siguiente. No es recomendable almacenarlo por más tiempo debido a que pierde su humedad y los sabores se concentran. Calentarlo después de estar en el refrigerador va a cambiar totalmente su sabor porque se cocinarán sus ingredientes y la idea es mantener la textura crujiente de la cebolla (al menos), así que es nada recomendable.
* *
Con esto hemos llegado al final de la RECETA #1 de la Serie de recetas basadas en las comidas predilectas de nuestros padres elegidos.
¡Provecho y disfrutemos de este delicioso y fresco desayuno!, al cual le agregaría unas cuantas verduras. ¿Cómo lo preparías tú?, ¿Qué complemento usarías para botanear?
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